Controles De Mis Ensayos Filosoficos

Roles para el trabajo en 15 minutos Ser mamá en el trabajo

Ushinsky planteaba las altas exigencias a la persona del cuarto para niños “”; él la presentaba “que posee el talento pedagógico, bueno, dulce, pero al mismo tiempo con el carácter firme, que por la pasión consagraría a los niños de esta edad y ha estudiado, tal vez, todo que es necesario saber para ocuparlos”.

Las declaraciones pedagógicas de K.D.Ushinskogo sobre el papel es moral-educativo del trabajo, sobre la unión físico y el trabajo intelectual, sobre la organización correcta de la doctrina y el descanso son de valor y en el tiempo presente.

El papel exclusivamente importante en la educación familiar y la enseñanza de la edad preescolar y temprana escolar Ushinsky asignaba las madres. La madre cuesta más cerca a los niños, manifiesta las preocupaciones incesantes de ellos del cumpleaños, comprende mejor sus rasgos individuales; si no es ocupado en el trabajo fuera de la casa, tiene más de posibilidades durante la vida ordinaria influir sobre los niños en la dirección deseable.

Ushinsky trabajaba mucho para determinar la dirección básica y el contenido del curso de la enseñanza primaria y mejorar la metodología de la enseñanza inicial a la lengua materna en la escuela pública para transformarlo en el objeto de estudios que contribuye a la educación intelectual, moral y estética de los niños.

Por el objetivo de la educación, contaba Ushinsky, debe ser la educación de la persona moral, el miembro útil de la sociedad. La educación moral ocupa el lugar principal en la pedagogía Ushinsky, según su opinión, debe ser inseparablemente vinculado a la educación intelectual y laboral de los niños.

Para cumplir esta obligación responsable y el deber civil ante la sociedad, los padres deben penentrarse de la aspiración a combinar el bienestar privado con el interés social. Deben tener los conocimientos pedagógicos, para que estudiar la literatura pedagógica; conscientemente acercarse al asunto educativo, a la elección de los educadores y los maestros, la definición de las vías futuras de la vida para sus hijos.

Ushinsky condenaba categóricamente el sistema de la educación noble con su menosprecio al trabajo y las personas del trabajo, la educación que forma la costumbre de la ociosidad, la charlatanería vacía, la ociosidad. En esta relación él ha opuesto a aquellos pedagogos, que contaban la tarea de la pedagogía de todas maneras facilitar el proceso de la doctrina por los embellecimientos, que no van al asunto, creaban la representación sobre su ligereza y el interés. Tal práctica del trabajo escolar él ha llamado sarcásticamente “la pedagogía que divierte”, que condiciona “tal pasatiempo, cuando la persona se queda sin trabajo en las manos, sin pensamiento en la cabeza”. A tal organización de la enseñanza los alumnos adquieren poco a poco “la costumbre abominable de quedarse las horas enteras, de nada haciendo y de nada pensando”.